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Karl Landsteiner nació en junio de 1868 en Viena. Completó
todos sus estudios de Medicina, incluido el doctorado, en la universidad
de esa ciudad. Al terminar sus estudios trabajó en los Laboratorios
de Química Médica de Zurich, Munich y Wurzburgo. De
vuelta a Viena fue ayudante en el Hospital General de esa ciudad,
y desde 1897 en el Instituto de Higiene y Anatomía Patológica
de la Universidad de Viena. En esta misma universidad ocupó
la Cátedra de Anatomía Patológica. Posteriormente,
tras permanecer en La Haya durante tres años, marchó
a Nueva York para trabajar, a partir de 1922, en el Rockfeller Institute
for Medical Research, en el cual entró en calidad de médico
investigador y en el que descubrió el factor Rhesus. Murió
en Nueva York el 26 de junio de 1943.
El gran logro de Landsteiner es el descubrimiento y tipificación
de los grupos sanguíneos humanos. Los primeros resultados
importantes en este campo los obtuvo en 1901 mientras trabajaba
como ayudante en el Instituto de Patología bajo la dirección
de Anton Weichselbaum.
Un año antes ya había advertido que el suero sanguíneo
de algunas personas sanas era capaz de aglomeraciones variables
de glóbulos rojos de otros individuos igualmente sanos.
Para explicar este hecho realiza experiencias con su sangre y con
la sangre de cinco colaboradores suyos del laboratorio. Las tomas
de sangre son detenidamente tratadas.
Para ello separa el suero, lava los glóbulos rojos y los
sumerge en una solución de sal común. El paso siguiente
es analizar la relación de cada suero con los diferentes
glóbulos rojos, anotando los resultados en una tabla. Después
de numerosas pruebas con estas muestras de sangre y con la sangre
de otros cinco pacientes del servicio de Obstetricia, Landsteiner
llegó a la conclusión de que debían existir
tres grupos sanguíneos diferentes.
De sus investigaciones determina que existen tres tipos diferentes
de glóbulos rojos, más dos especies distintas de anticuerpos
de los grupos sanguíneos (isoaglutininas).
De las diferentes combinaciones registradas en las tablas deduce
que el primer grupo sanguíneo, que denomina A, contiene glóbulos
rojos con el antígeno A y con isoaglutinina anti-B; el segundo
grupo, o B, contiene glóbulos rojos con antígeno en
isoaglutinina anti-A; por último, observa que el tercer grupo,
el 0, no contiene antígeno A ni antígeno B, aunque
sí que posee aglutininas anti-A y anti-B. De sus experiencias
también concluye que en ningún caso el suero de un
individuo produce aglutinación en los glóbulos rojos
de ese mismo individuo; los anticuerpos sólo son activos
contra los antígenos extraños.
Las conclusiones de estas experiencias aparecieron en 1901 en un
artículo que tituló Sobre los fenómenos de
aglutinación de la sangre humana normal.
A partir de estas experiencias se empezó a iluminar el oscuro
camino de las transfusiones de sangre. Este tipo de terapéutica
ya se había intentado en el tratamiento de las hemorragias,
pero el alto número de fracasos, producidos por la incompatibilidad
sanguínea entre donante y receptor, había dejado un
poco en el olvido esta técnica de tratamiento.
El descubrimiento y determinación por parte de Landsteiner
de los grupos sanguíneos permitió establecer las compatibilidades
e incompatibilidades entre los diferentes grupos y mejorar los resultados
de las transfusiones sanguíneas. Además, abrió
nuevas aplicaciones al estudio de la sangre, por ejemplo la investigación
de la paternidad.
Otro de los descubrimientos de Landsteiner es la existencia del
factor RH, cuyo conocimiento permitió mejorar aún
más los resultados de las transfusiones de sangre y explicar
el mecanismo de producción de la hemólisis de los
niños recién nacidos. Este hallazgo lo realizó,
junto con el norteamericano Alexander Solomon Wiener, en 1940, al
inmunizar conejos con la sangre de monos Rhesus . El nuevo antígeno
descubierto, presente en el 85 por ciento de los monos, fue denominado
antígeno RH. |